23 de Junio de 2009

Cuando la familia no es amiga

fam898564No me caracterizo por ser muy cercano a mi familia. Es más, puedo decir que inclusive evito cualquier contacto con ella, más allá de las misas de difunto donde existe la esperanza de ser mencionado en algún testamento.

Sin embargo, últimamente, una prima se le ha dado por ser la editora del boletín familiar. Ha armado un grupo en Facebook, manda mails con las fotos del último cumpleaños del tío Jacinto y yo solamente la he visto dos veces en mi vida. La he ignorado en el Facebook, he eliminado con paciencia sus cargados mensajes de mi bandeja sin abrirlos siquiera, pero ella insiste. Todo ello hace crecer en mí una semilla de odio que va creciendo con la firme intención de mandarla a freír espárragos con aceite de avión.

Pero cuando eso pasa, miro al techo, respiro y trato de ser amable, puesto que nunca se sabe cuándo se puede necesitar algún transplante, y qué amigo con más probabilidades de tener un riñón o médula compatibles, que un pariente.

Compartir:
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Google Bookmarks
  • Blogplay
  • Hyves
  • LinkedIn
  • MySpace
  • Netvibes
  • StumbleUpon
  • Technorati
  • Tumblr
  • Twitter